Hostal europa 
La
sierra de L'Albera se encuentra situada en las estribaciones de la
Cordillera Pirenaica, ha sido desde tiempos remotos un lugar de paso entre los
pueblos de Europa y la Península Ibérica. Siendo un buen espacio natural
para los asentamientos humanos. En la vertiente meridional de L'Albera se da una
de las concentraciones de monumentos megalíticos más importantes de Cataluña,
con una cronología que va desde el neolítico medio al calcolítico (3500-1800
a.C.).
En el
término de La Jonquera destacan los dólmenes de Canadal, Mas Baleta, Els
Mesclants, El Pedreguer y los dólmenes y menhires de los Estanys.
En
Espolla, los dólmenes de la Cabaña Arqueta , de la Font de Roure,
de Arreganyats y del Barranc ,el menhir de Castellar y la necrópolis
de Els Vilars.
En
Rabós
d'Empordá, los dólmenes de la Coma de Felis, de las comes Llobes, del Solar d'En
Gibert o el menhir del Mas de Roquere.
Muy
cerca, en Sant Climent Sescebes, se encuentra el notable dolmen de La Gutina y
el menhir de La Murtra o Pedra Gentil.
Los
collados de Panissars y El Pertús, ambos en La Jonquera, son los
pasos más transitables de toda la cordillera, atravesados por caminos
importantes desde tiempos inmemoriales. En la linde fronteriza con Francia se
hallan las ruinas del antiguo monasterio de Santa María de Panissars (S.XI), que
tuvo una función de hospital de camino; excavaciones arqueológicas recientes han
puesto al descubierto vestigios de la calzada romana y grandes bloques de piedra
que han sido identificados como los restos de los Trofeos de Pompeyo en la Vía
Domitia-Vía Augusta (S. I a.C.).
La zona
es muy rica en arte románico: Destacando el antiguo monasterio benedictino
de Sant Quirze de Colera, cuya documentación data del siglo X, del que se
conservan la magnífica iglesia basilical y vestigios del claustro, dependencias monásticas y fortificaciones; en las
proximidades se encuentra la antigua parroquia de Santa María de Colera, también
románica, ambos edificios dentro del término de Rabós, en el valle de Sant
Quirze.
También
son dignas de mención la ermita de Santa Llúcia (S. XII-XIII, antes parroquia de
Sant Miquel de Solans), la iglesia de Sant Juliá des Torts (S. XII-XIII) y el
interesante ejemplar prerrománico de Sant Pere del Pla de l'Arca (S. X), en La
Jonquera; las antiguas parroquias de Sant Martí de Baussitges (S. X) y de Sant
gen´s d'Esprac (S. XII-XIII), prerrománica y románica , respectivamente, en
Espolla; o la ermita de Sant Quirc y la parroquia tardorománica de Sant Juliá
(S. XIII-XIV) en Rabós d'Empordá.
En el
término de la Jonquera, dominando estratégicamente los collados de la sierra de
l'Albera, se encuentran los restos del castillo de Rocabertí, ligado a un
antiguo linaje nobiliario vinculado al condado de Peralda, que tuvo un papel
destacado en la historia de Cataluña. Esta familia también era dueña del cercano
castillo de Requesens, al sur del Puig Neulós,
que fue reformado a fines del S. XIX . Proximo al castillo se halla el
santuario de Santa María de Requesens (S. XVIII), centro de devoción popular. Un
tercer castillo situado en el término era Canadal, del que todavía
permanecen en pie notables obras de fortificación de los siglos
XIV-XV.
El
Ampurdán es
una zona muy rica en patrimonio monumental e histórico:
Dominando
el mar y la montaña, nos encontramos con el monasterio benedictino de Sant Pere
de Rodes, que se encuentra en fase de excavación y restauración. Magnifica
fortaleza que por su situación estratégica ha servido durante siglos de refugio
no solo para monjes, sino también para los habitantes de la zona en
tiempos de corsarios y piratas.
Destacan
por su belleza todas las poblaciones de la costa del cabo de Creus, la ciudad de
Figueres con el ya famoso Teatre-museu Dalí. Vilabertran con su monasterio, los
conjuntos monumentales de Peralda o de Castelló d'Empúries, y muchos otros
lugares de interés.